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Quibdó, enero 11 de 2005
Señor:
Dr. ALVARO URIBE VELEZ
Presidente de la República
Casa de Nariño
Bogotá
Señor presidente,
En mi calidad de Director General del Instituto
de Investigaciones Ambientales del Pacífico, me
dirijo a usted para hablarle del tema de las
fumigaciones que para la erradicación de los
cultivos de uso ilícito se vienen realizando en
la región del Chocó biogeográfico. Antes, el 22
de noviembre del 2004, le escribí para hablarle
sobre los procesos de planeación para la región
contenidos en la Agenda Pacífico 21. Dejo de
manifiesto que compartimos con usted nuestro
total rechazo a la economía asociada a las
plantaciones de coca y a la política de los
actores armados que se benefician de ella, pues
nuestros pueblos son victimas de estos actores y
han sido obligados a ingresar en su economía.
Esta misiva, por lo tanto, se orienta a llamar
su atención sobre el caso de las fumigaciones
que se vienen realizando en la región, siendo
ésta uno de los territorios más biodiversos del
mundo, reserva natural de flora y fauna aún
desconocida totalmente para la ciencia y posible
farmacia para aliviar los males que aquejan
actualmente a la humanidad.
Y más, la región es lugar de santuarios de fauna
y flora, aún no declarados, como el páramo de
Los Duendes, la serranía de los Paraguas, el
bosque seco de Dagua, el complejo lagunar del
Atrato, entre otros. Además, tenemos seis (6) de
diez (10) millones de hectáreas tituladas
colectivamente a indígenas y afrocolombianos,
veintidós (22) reservas de la sociedad civil,
con más de 5.000 hectáreas protegidas. Así
mismo, la región sustenta una alta pluviosidad
anual (una de las más altas de mundo) y ocupa
los primeros puestos a nivel nacional y mundial
en especies de plantas y aves, algunas de ellas
endémicas como las ranas de la familia
Dendrobatidae, características que ameritan un
tratamiento similar al tenido con respecto a los
Parques Nacionales Naturales.
Señor presidente, es de suma preocupación para
nosotros que las fumigaciones puedan generar
riesgos incalculables a esa riqueza natural, a
los pueblos indígenas y afrocolombianos que
habitan la región y a la cultura de los mismos
que ha hecho posible conservarla, contrariando
compromisos con la comunidad internacional de
obligatorio cumplimiento como son los convenios
sobre biodiversidad, bosques, cambio climático,
y MDL, los cuales pretenden conservar uno de los
últimos bosques tropicales del mundo.
En este sentido, me permito compartir con usted
algunas líneas de propuesta que hemos presentado
a la cooperación internacional, específicamente
a la cooperación holandesa, consistentes en
promover, en las comunidades, la erradicación
manual y la sustitución de cultivos de uso
ilícito, la promoción de los mercados verdes y
la protección de la seguridad alimentaria de las
comunidades.
Además, en el IIAP venimos trabajando en la
formulación de otras estrategias de
investigación y gestión de la selva del Chocó
biogeográfico colombiano como reserva de
recursos medicinales para la humanidad, De
hecho, estamos conversando con la cooperación
holandesa sobre la estrategia de La Selva como
Farmacia, con la cual aspiramos ofrecer
alternativas productivas en el área de la
farmacología vegetal basados en nuestra oferta
natural y el conocimiento tradicional de
nuestros pueblos, y respuestas efectivas a
enfermedades de nuestra sociedad. La cooperación
holandesa ha expresado un interés muy especial
en este tema.
Lo invito, de manera respetuosa, a liderar este
programa a nivel nacional e internacional, de
manera que podamos conjuntamente, gobierno
nacional a través del IIAP, consolidarlo para el
beneficio de nuestras gentes.
Así mismo, creemos que es posible desarrollar
acciones de subsidio a la producción de la
agricultura tradicional, implementar el programa
de familias guardabosques y incentivos
forestales, entre otros mecanismos
institucionales de probada efectividad en otros
lugares y en la región misma.
Por todo lo anterior me permito invitarle a
apoyar el proceso de reflexión y gestión de
alternativas para la erradicación de los
cultivos de uso ilícitos en nuestra región.
Atentamente,
BISMARCK CHAVERRA ROJAS
Director general IIAP |